Mostrando entradas con la etiqueta trayecto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trayecto. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de abril de 2012

Ansiedad


Ansiedad, culpabilidad, arrepentimientos sin sentido ni objetivo, crisis, futuro, ya no hay tiempo para sentarse y decir: "esto puede esperar", ya todo esta tan cerca, muchas cosas ya he dejado atrás, otras las tengo frente a mí, intento e intento dejar un margen pero el tiempo pasa firme sin vacilar, no sirve perderse en el tiempo, ni escapar de lo que nos rodea, tal vez sea momento de dejar todo atrás, talvez sea la hora de afrontar, talvez todo sea venidero, o quizás sea mi peor decisión.

Los miedos se tornan cada vez más grises, nublando mis pensamientos, dejando poco espacio para razonar, para sonreír, aun asi camino firme, intentando no demostrar mi inseguridad, ante todo, ante todos. Los días pasan como horas, y las horas... bueno ya casi ni las siento.

Tiempo atrás todo era tan distinto (...) ¿donde quedaron esos atardeceres en las veredas? esas risas sin preocupaciones, tan reales, seguras, calidas. Quizas ya es momento de pensar como ellos, de actuar y vivir al ritmo de los demás, talvez así pueda mejorar. Talvez así pueda vivir... o, al menos, existir.

Un jovenzuelo jugándo a ser adulto, forzándose a vivir como uno más, pensando en un mismo futuro, una misma vida, quizas sea un cambio natural, incertidumbres caracteristicas de la edad, riesgos que hay que tomar.

Lo unico claro aca, es que hay que seguir, seguir viviendo como más a uno le acomode, sea muy simplista o de dificil entendimiento; y si, vendrán caminos escarpados y grandes penas, pero la mejor compañia es nuestro corazón, forzandonos a no caer, seguir nuestros propios objetivos, y que más da, mejor aun con la mejor compañia que un hombre pudiese tener...

Un día de Verano, donde todo solía fluir.

lunes, 1 de febrero de 2010

Sin risas

Y dos payasos haciendo un trozo de una obra teatral se subieron a la micro, los sentí desde atrás, en el ultimo asiento, me quite los audífonos para escucharlos; buenos diálogos,varios chistes y criticas al modelo de esta sociedad... me hicieron reír, pero a la mayoría de las personas del bus no se le veía siquiera una sonrisa, ningún gesto que denotase alegría, o que los haya hecho reír, solo miraban hacia afuera, con sus ojos cual pez en vitrina.

Al llegar al paradero después de unos 10 minutos de rutina, terminaron con chistes y diálogos riéndose de la amargura de los humanos, de ver como un par de seres intentan hacer reír a muchos, pero estos están tan perdidos a estas alturas que solo entregan una moneda para que paren de hablar y continúen su trayecto sin novedad alguna.

En ese momento me bajé del bus.