martes, 3 de abril de 2012
Ansiedad
Ansiedad, culpabilidad, arrepentimientos sin sentido ni objetivo, crisis, futuro, ya no hay tiempo para sentarse y decir: "esto puede esperar", ya todo esta tan cerca, muchas cosas ya he dejado atrás, otras las tengo frente a mí, intento e intento dejar un margen pero el tiempo pasa firme sin vacilar, no sirve perderse en el tiempo, ni escapar de lo que nos rodea, tal vez sea momento de dejar todo atrás, talvez sea la hora de afrontar, talvez todo sea venidero, o quizás sea mi peor decisión.
Los miedos se tornan cada vez más grises, nublando mis pensamientos, dejando poco espacio para razonar, para sonreír, aun asi camino firme, intentando no demostrar mi inseguridad, ante todo, ante todos. Los días pasan como horas, y las horas... bueno ya casi ni las siento.
Tiempo atrás todo era tan distinto (...) ¿donde quedaron esos atardeceres en las veredas? esas risas sin preocupaciones, tan reales, seguras, calidas. Quizas ya es momento de pensar como ellos, de actuar y vivir al ritmo de los demás, talvez así pueda mejorar. Talvez así pueda vivir... o, al menos, existir.
Un jovenzuelo jugándo a ser adulto, forzándose a vivir como uno más, pensando en un mismo futuro, una misma vida, quizas sea un cambio natural, incertidumbres caracteristicas de la edad, riesgos que hay que tomar.
Lo unico claro aca, es que hay que seguir, seguir viviendo como más a uno le acomode, sea muy simplista o de dificil entendimiento; y si, vendrán caminos escarpados y grandes penas, pero la mejor compañia es nuestro corazón, forzandonos a no caer, seguir nuestros propios objetivos, y que más da, mejor aun con la mejor compañia que un hombre pudiese tener...
Un día de Verano, donde todo solía fluir.
domingo, 3 de octubre de 2010
Lilium
y creció bajo los árboles de mayor tamaño
sintiendo la impotencia de sentir las raíces
romper su interior, envenenando cada beta de su cuerpo
y así pasó los años, hurgueteando entre ramajes y arboledas
buscando una rosa que llegase a acompañarlo en su triste soledad
entre primaveras y veranos, a su lado una hermosa rosa llegó
con afiladas puntas, anunciando lo peligrosa que sería su compañía
aún así el joven lilium se arriesgó, a tener una linda pero dolorosa acompañante
o preferir seguir solo, con el viento y la lluvia como caminantes del momento,
vástagos de lo que fue y sería su destino
pasó el tiempo, los viejos pinos murieron, y tan solo quedaban los sauces
más viejos, aconsejando a su joven amigo de los peligros que le traería la vida,
del peligro que puede llegar a ser el estar con un arma de doble filo consigo;
pero como todo joven, poco le importó; inviernos y veranos, mirando como todo seguía igual,
como el tiempo iba abriéndole el libro que jamás entendió y así se fue enterando, por cada punta que se
enterraba en su interior, de la verdad de la hermosa rosa que un día decidió compartir junto
a el resto de sus días; mentiras, engaños, mas mentiras, mas engaños; de los otros
claveles que quedaron en el sendero, caídos, otros se alejaron con la lluvia; sabían
el peligro que corrían, prefirieron hacerse a un lado, y mentirse a sí mismos, como si nada hubiese pasado.
ya con sus últimas gotas de savia, corriendo sobre sus desgastadas hojas naranjas,
Lilium decidió partir, siguiendo el ejemplo de los demás, por susto, miedo, desesperación y la sensación
de vacío en su interior, sabiendo que el pasado era una gran puerta abierta a lo que sería su futuro,
incierto pero ilusorio, una vez decidió correr el riesgo, y muy malherido supo partir, enajenado por
la deslealtad; solo su única y más hermosa semilla quedo en el pedregal, sabiendo que contra la verdad
tapada con un hermoso papel poco se puede hacer, que su rosa una vez la más hermosa del lugar,
ahora rosa negra, se delató por sus mismos pétalos, que el tiempo, inexorable pudo sacar y dejar sobre el suelo
a la luz del día, dejando ver poco a poco lo que nunca fue, hermosas noches de conversaciones y de caricias,
de lunas llenas y lluvias coloridas, ahora todo vuelve a la normalidad,
todo vuelve a ser apacible, en el ahora,
silencioso nuevo camino que decidió tomar, el camino de la soledad.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Invierno en primavera
frías pozas sobre el ardiente cemento
la lluvia cae sobre los ojos
nublando la vista
quemando los labios
el caminar se hace escarpado
de pronto cae la tormenta
quitando de mi norte el camino
solo ruidos
solo ruidos ensordecedores
ruidos de invierno
ruidos de primavera
pies y pecho cansados
transpiración helada
labios quemados, manos sucias
llenas de tierra, tierra roja
tierra de primaveras, cambiada por
estivales temporadas
quizás sea el momento de detenerse
en medio del grisáceo paisaje
una banca y una bolsa esperan
a una triste sonrisa, para nadie
para si mismo, contento, después de mucho tiempo
ahora puede descansar, y dejarlo todo atrás
descansar para siempre
ahora no dejará de sonreír.
