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martes, 3 de abril de 2012

Ansiedad


Ansiedad, culpabilidad, arrepentimientos sin sentido ni objetivo, crisis, futuro, ya no hay tiempo para sentarse y decir: "esto puede esperar", ya todo esta tan cerca, muchas cosas ya he dejado atrás, otras las tengo frente a mí, intento e intento dejar un margen pero el tiempo pasa firme sin vacilar, no sirve perderse en el tiempo, ni escapar de lo que nos rodea, tal vez sea momento de dejar todo atrás, talvez sea la hora de afrontar, talvez todo sea venidero, o quizás sea mi peor decisión.

Los miedos se tornan cada vez más grises, nublando mis pensamientos, dejando poco espacio para razonar, para sonreír, aun asi camino firme, intentando no demostrar mi inseguridad, ante todo, ante todos. Los días pasan como horas, y las horas... bueno ya casi ni las siento.

Tiempo atrás todo era tan distinto (...) ¿donde quedaron esos atardeceres en las veredas? esas risas sin preocupaciones, tan reales, seguras, calidas. Quizas ya es momento de pensar como ellos, de actuar y vivir al ritmo de los demás, talvez así pueda mejorar. Talvez así pueda vivir... o, al menos, existir.

Un jovenzuelo jugándo a ser adulto, forzándose a vivir como uno más, pensando en un mismo futuro, una misma vida, quizas sea un cambio natural, incertidumbres caracteristicas de la edad, riesgos que hay que tomar.

Lo unico claro aca, es que hay que seguir, seguir viviendo como más a uno le acomode, sea muy simplista o de dificil entendimiento; y si, vendrán caminos escarpados y grandes penas, pero la mejor compañia es nuestro corazón, forzandonos a no caer, seguir nuestros propios objetivos, y que más da, mejor aun con la mejor compañia que un hombre pudiese tener...

Un día de Verano, donde todo solía fluir.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Como todos los días

Llega en bicicleta, ese delgado joven, muy extraño, a llamar por el
telefono publico, como todos los días, se va con un semblante triste,
lentamente a un destino que desconozco; se queda minutos, muchos minutos,
esperando que le respondan, si no, espera aún mas... hasta que ya cansado,
toma su rumbo.

Otro día más, sin arreglar, llega nuevamente, igual que ayer, se va,
hechando demenos a ese alguien... será tan importante para esperar tanto?

El dueño del local, ya lo conoce, sabe el final de su espera y llamados y
con un dejo de soledad saluda al chico, y este sin palabras, solo le mueve
la cabeza, en son de saludo.

Ya son dos semanas, han pasado las heladas mas frias del año, un frío
terrible, ese que te cala los huesos y esos que hacen que hasta los
drogadictos se queden en casa... solo están abiertos algunos locales,
ese que siempre está abierto, esperando algún solitario cliente que
interrumpa el fúnebre silencio de la tarde.




Como todos los días, la espera llegó a su final, el desarreglado chico no
volvió más a dicho local...espero que su espera haya tenido un final
feliz.